Consumo de tabaco: uno de los hábitos que afectan de forma negativa a la fertilidad femenina

Para preservar la fertilidad y evitar posibles problemas en el embarazo hay que despedirse del tabaco. Este hábito, es uno de los factores externos que afecten negativamente la capacidad de quedar embarazada y de llegar a término.

Independientemente de las causas que pueden interferir en la fertilidad, CERH Valencia te explica cómo el tabaquismo puede convertirse en el impedimento para tener hijos.

El cigarrillo contiene sustancias como nicotina, monóxido de carbono y otras toxinas que  disminuyen la capacidad para crear estrógeno (hormona producida principalmente en los ovarios, cuyo rol es esencial para el desarrollo sexual femenino y el funcionamiento del sistema reproductor). Es por eso, que el tabaco produce diversas alteraciones en la mujer, aumentando la probabilidad de infertilidad y el tiempo de concepción de un bebé. Además, el tabaco hace que los ovocitos sean más propensos a anomalías genéticas.

El grado de daño depende de la cantidad y del período de tiempo durante el cual la mujer fume. Sin embargo, no hay ningún nivel de consumos que sea seguro para la salud.

Un estudio realizado por la American Society of Cancer indica que las mujeres que fuman más de 10 cigarrillos al día tienen una mayor dificultad para lograr un embarazo y que, usualmente sufren un adelanto de la menopausia con respecto a las no fumadoras, ya que fumar acelera la pérdida de óvulos y la función reproductiva de la mujer. Tanto en fumadoras activas como pasivas se han detectado bajos niveles de la hormona AMH. Esta hormona, es la encargada de determinar la calidad de los óvulos de una mujer.

Las mujeres que dejan de fumar durante el embarazo tienen menos probabilidades de que sus bebés nazcan con bajo peso en comparación con aquellas que siguen fumando. También tienen menos probabilidades de tener bebés que nacen demasiado temprano.

El impacto del humo del cigarrillo en fumadoras pasivas es ligeramente inferior al de las fumadoras activas.

Casi todo órgano del bebé puede verse afectado por el tabaco durante el embarazo, y esto aumenta el riesgo de:

  • Aborto espontáneo
  • Parto prematuro
  • Embarazo ectópico
  • Partos de bebés fallecidos
  • Muerte infantil
  • Bajo peso al nacer
  • Inferior circunferencia de la cabeza
  • Riesgo ligeramente mayor de defectos cardíacos, labio o paladar leporino
  • Problemas de audición
  • Síndrome de muerte súbita (SMSI)
  • Posiblemente otros defectos de nacimiento

Las mujeres que dejan de fumar antes de quedar embarazadas reducen dichos riesgos al mismo nivel de las mujeres que nunca han fumado.

Así mismo, el tabaquismo es perjudicial para aquellas parejas que tienen que recurrir a la reproducción asistida para intentar tener un bebé; ya que complica el proceso.

  • En caso de tener que recurrir a un tratamiento de reproducción asistida, las mujeres fumadoras presentan problemas más complejos a la hora de conseguir el embarazo.
  • El efecto que causa el tabaco sobre las pacientes fumadoras es comparable a tener diez años más, lo que implica que durante el tratamiento se requiere mayor medicación para la estimulación ovárica, mayor cancelación de ciclos de reproducción asistida y tasas de implantación más bajas.
  • Las mujeres fumadoras requieren un mayor número de intentos de fecundación asistida (FIV) para concebir.